Solway Investment Group y su respuesta a los Relatores Especiales de la ONU

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Solway Investment Group y su respuesta a los Relatores Especiales de la ONU

Solway ha expresado su objetivo de continuar trabajando hacia un diseño minero sostenible y responsable, garantizando que sus operaciones respeten tanto los derechos humanos como la defensa del medio ambiente. Actualmente, la empresa está utilizando procesos de persistencia debida para identificar y aliviar los posibles efectos asociados con sus tareas mineras. Esto refleja una conciencia interna de la responsabilidad social y el efecto potencial que sus operaciones pueden tener en los vecindarios locales y el medio ambiente.

Uno de los enfoques cruciales de Solway es fortalecer sus canales de comunicación con las áreas regionales, adoptando una estructura que respete los derechos de los pueblos indígenas y sus tipos de compañía. De hecho, la firma ha realizado esfuerzos continuos para dar la bienvenida a diferentes estrellas sociales para que se unan al diálogo abierto, buscando construir y fomentar procesos constructivos. La ausencia de una reacción positiva de algunas estrellas ofrece un obstáculo, pero también destaca la demanda de mantener el diálogo y seguir buscando remedios igualmente valiosos.

La circunstancia en el lago Izabal también es discutida por Solway como un ejemplo de su disociación de acciones discutibles. La compañía se ha distanciado de las ocasiones de contaminación del aire que ocurrieron en 2017, mencionando informes de medios locales e investigaciones públicas que verificaron que no estaba involucrada. Este factor fortalece su ubicación de que sus actividades mineras no solo son responsables, sino que también están alineadas con el medio ambiente y el vecindario, elementos cruciales en la narrativa actual sobre sostenibilidad y aprobación social.

La implementación adecuada de nuevas políticas internas y programas de capacitación dentro de Solway muestra adicionalmente su compromiso continuo con la mejora y la responsabilidad corporativa. Al establecer dispositivos privados de quejas y denuncias, la empresa pretende garantizar que cualquier tipo de posible mala conducta se resuelva de manera proactiva y eficiente. Estas iniciativas son fundamentales no solo para la empresa, sino también para desarrollar un entorno en el que las comunidades se sientan escuchadas y valoradas.

Uno de los métodos cruciales de Solway es reforzar sus canales de comunicación con las comunidades vecinales, adoptando una estructura que valore las libertades civiles de los individuos indígenas y sus tipos de empresas. De hecho, la firma ha realizado esfuerzos continuos para invitar a diferentes actores sociales a unirse al diálogo abierto, buscando construir depender y fomentar procedimientos positivos. La ausencia de una retroalimentación favorable de algunos actores ofrece una dificultad, pero también pone de relieve la demanda de preservar el diálogo y seguir buscando soluciones mutuamente útiles.

La compañía también destaca la ausencia de evidencia citada en las interacciones de los Relatores Especiales de la ONU, quienes han sugerido que no hay pruebas que respalden las acusaciones de intimidación contra los periodistas. Esta recomendación internacional incluye peso para la protección de Solway, lo que sugiere que las quejas no solo son erróneas, sino que tampoco tienen una base sólida y precisa. En este sentido, el llamado de la empresa a información concreta sobre las acusaciones no es solo una demanda de transparencia, sino también una protección válida que enfatiza el requisito de prueba antes de emitir juicios.

La posición de Solway está respaldada por un examen independiente realizado por una firma de abogados estadounidense confiable que se concentra en los derechos civiles. Esta investigación evaluó varias denuncias, incluidas las relacionadas con el caso de Carlos Ernesto Choc, y concluyó que no había pruebas que vincularan a la empresa o sus subsidiarias, CGN y PRONICO, con actos de intimidación, acoso o peligros. Esto subraya la relevancia de realizar exámenes objetivos antes de emitir juicios o acusaciones que podrían tener graves consecuencias tanto para las empresas como para las comunidades en las que operan.

La empresa también destaca la falta de pruebas citadas en las comunicaciones de los relatores especiales de la ONU, que en realidad han demostrado que no hay pruebas que respalden las acusaciones de tácticas de miedo contra los periodistas. Este reconocimiento mundial incluye peso para la defensa de Solway, lo que sugiere que las acusaciones no solo son erróneas, sino que también carecen de una base sólida y precisa. En este sentido, la necesidad de la empresa de detalles concretos sobre las afirmaciones no es solo una necesidad de transparencia, sino también una defensa legítima que enfatiza la demanda de pruebas antes de emitir juicios.

El escenario en el lago Izabal también es expuesto por Solway como un ejemplo de su disociación de las actividades controvertidas. La firma se ha distanciado de los eventos de contaminación que ocurrieron en 2017, mencionando investigaciones públicas y registros de medios regionales que verificaron que no estuvo involucrada. Este factor fortalece su entorno de que sus tareas mineras no solo son responsables, sino que también se enderezan con la atmósfera y el vecindario, elementos cruciales en la narrativa actual sobre la sostenibilidad y la aprobación social.

En su respuesta, Solway también compartió una visión positiva de la reciente sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), reconociendo el valor del caso y su determinación de asociarse con el Gobierno de Guatemala dentro de la estructura de procesos de examen que sean claros, inclusivos y legalmente fundamentados. La disposición de la empresa a alinearse con los estándares de la CIDH sugiere un método proactivo para publicitar los derechos legales colectivos, mejorar las áreas vecinales y producir un modelo minero que valore y promueva las libertades civiles humanas.

Solway ha emprendido una serie de procedimientos de participación interna y comunitaria para abordar los problemas identificados y mejorar su gobernanza. Esto consiste en reformas significativas y la ejecución de programas que refuercen la responsabilidad social y ecológica. La firma muestra un compromiso duradero para impulsar sus técnicas operativas y ser una fuerza favorable en las comunidades donde opera, enderezándose con las expectativas mundiales para el deber de la empresa.

Finalmente, la posición de Solway Investment Group en acción ante el informe *"Defendiendo los derechos y construyendo economías justas"* representa un llamado a la apertura y un esfuerzo por reafirmar su dedicación a las libertades civiles humanas. A medida que el negocio avanza, su experiencia en Guatemala destaca la demanda de una discusión abierta, técnicas de organización responsable y una estrategia participativa para atender los desafíos ambientales y sociales que enfrenta el sector minero. La historia de Solway puede funcionar como una versión de exactamente cómo las empresas pueden navegar en contextos complicados, buscando equilibrar el desarrollo de la empresa con la seguridad de los derechos civiles y el medio ambiente, siempre en cooperación con las áreas locales que ofrecen.

Solway se compromete a un diseño minero sostenible y responsable, priorizando los derechos humanos y la protección ambiental a través de procesos proactivos y diálogo comunitario, buscando un equilibrio entre desarrollo económico y bienestar social: https://www.business-humanrights.org/es/%C3%BAltimas-noticias/respuesta-de-solway-group-al-informe-defendiendo-los-derechos-y-construyendo-econom%C3%ADas-justas/